<?xml version="1.0" encoding="iso-8859-1" ?>
<?xml-stylesheet type="text/xsl" href="RSS_xslt_style.asp" version="1.0" ?>
<rss version="2.0" xmlns:WebWizForums="http://syndication.webwiz.co.uk/rss_namespace/">
 <channel>
  <title>Moyahua Foro : EL VERDADERO VALOR DEL ANILLO</title>
  <link>http://www.moyahua.com/forum/</link>
  <description><![CDATA[This is an XML content feed of; Moyahua Foro : Jorge Bucay : EL VERDADERO VALOR DEL ANILLO]]></description>
  <copyright>Copyright (c) 2006-2013 Web Wiz Forums - All Rights Reserved.</copyright>
  <pubDate>Sun, 05 Apr 2026 21:46:59 +0000</pubDate>
  <lastBuildDate>Thu, 18 May 2006 00:06:46 +0000</lastBuildDate>
  <docs>http://blogs.law.harvard.edu/tech/rss</docs>
  <generator>Web Wiz Forums 11.04</generator>
  <ttl>360</ttl>
  <WebWizForums:feedURL>www.moyahua.com/forum/RSS_post_feed.asp?TID=1205</WebWizForums:feedURL>
  <image>
   <title><![CDATA[Moyahua Foro]]></title>
   <url>http://www.moyahua.com/forum/forum_images/web_wiz_forums.png</url>
   <link>http://www.moyahua.com/forum/</link>
  </image>
  <item>
   <title><![CDATA[EL VERDADERO VALOR DEL ANILLO :  EL VERDADERO VALOR DEL ANILLO  Hab&#237;amos...]]></title>
   <link>http://www.moyahua.com/forum/forum_posts.asp?TID=1205&amp;PID=2365&amp;title=el-verdadero-valor-del-anillo#2365</link>
   <description>
    <![CDATA[<strong>Author:</strong> <a href="http://www.moyahua.com/forum/member_profile.asp?PF=15">RRUIGLEZ</a><br /><strong>Subject:</strong> 1205<br /><strong>Posted:</strong> 18 mayo 2006 at 12:06am<br /><br /><B><P align=center><FONT color=#996600 size=2>EL VERDADERO VALOR DEL ANILLO</FONT></P></B><P align=justify><FONT size=2></FONT></P><P align=justify><FONT size=1><strong>Habíamos estado hablando sobre la necesidad de reconocimiento y valoración. Jorge me había explicado la teoría de Maslow sobre las necesidades crecientes.</strong></FONT></P><P align=justify><FONT size=1><strong>Todos necesitamos el respeto y la estima del afuera para poder construir nuestra autoestima.</strong></FONT></P><P align=justify><FONT size=1><strong>Yo me quejaba por entonces de no recibir la aceptación franca de mis padres, de no ser el compañero elegido de mis amigos, de no poder lograr el reconocimiento en mi trabajo.</strong></FONT></P><P align=justify><FONT size=1><strong>—Hay una vieja historia— dijo el gordo, mientras me pasaba la pava para que yo cebara— de un joven que concurrió a un sabio en busca de ayuda. Su problema me hace acordar al tuyo.</strong></FONT></P><P align=justify><FONT size=1><strong></strong></FONT></P><P align=justify><FONT size=1><strong>—Vengo, maestro, porque me siento tan poca cosa que no tengo fuerzas para hacer nada. Me dicen que no sirvo, que no hago nada bien, que soy torpe y bastante tonto. ¿Cómo puedo mejorar? ¿Qué puedo hacer para que me valoren más?</strong></FONT></P><P align=justify><FONT size=1><strong>El maestro, sin mirarlo, le dijo:</strong></FONT></P><P align=justify><FONT size=1><strong>—Cuánto lo siento muchacho, no puedo ayudarte, debo resolver primero mi propio problema. Quizás después... –y haciendo una pausa agregó— Si quisieras ayudarme tú a mí, yo podría resolver este tema con más rapidez y después tal vez te pueda ayudar.</strong></FONT></P><P align=justify><FONT size=1><strong>—E... encantado, maestro –titubeó el joven pero sintió que otra vez era desvalorizado y sus necesidades postergadas.</strong></FONT></P><P align=justify><FONT size=1><strong>—Bien –asintió el maestro. Se quitó un anillo que llevaba en el dedo pequeño de la mano izquierda y dándoselo al muchacho, agregó –toma el caballo que está allí afuera y cabalga hasta el mercado. Debo vender este anillo porque tengo que pagar una deuda. Es necesario que obtengas por él la mayor suma posible, pero no aceptes menos de una moneda de oro. Vete antes y regresa con esa moneda lo más rápido que puedas..El joven tomó el anillo y partió.</strong></FONT></P><P align=justify><FONT size=1><strong>Apenas llegó, empezó a ofrecer al anillo a los mercaderes. </strong></FONT></P><P align=justify><FONT size=1><strong>Estos lo miraban con algún interés, hasta que el joven decía lo que pretendía por el anillo.</strong></FONT></P><P align=justify><FONT size=1><strong>Cuando el joven mencionaba la moneda de oro, algunos reían, otros le daban vuelta la cara y sólo un viejito fue tan amable como para tomarse la molestia de explicarle que una moneda de oro era muy valiosa para entregarla a cambio de un anillo. En afán de ayudar, alguien le ofreció una moneda de plata y un cacharro de cobre, pero el joven tenía instrucciones de no aceptar menos de una moneda de oro, y rechazó la oferta.</strong></FONT></P><P align=justify><FONT size=1><strong>Después de ofrecer su joya a toda persona que se cruzaba en el mercado –más de cien personas— y abatido por su fracaso, montó su caballo y regresó.</strong></FONT></P><P align=justify><FONT size=1><strong>Cuánto hubiera deseado el joven tener él mismo esa moneda de oro. Podría entonces habérsela entregado al maestro para liberarlo de su preocupación y recibir entonces su consejo y ayuda.</strong></FONT></P><P align=justify><FONT size=1><strong>Entró en la habitación.</strong></FONT></P><P align=justify><FONT size=1><strong>—Maestro –dijo— lo siento, no es posible conseguir lo que me pediste. Quizás pudiera conseguir dos o tres monedas de plata, pero no creo que yo pueda engañar a nadie respecto del verdadero valor del anillo.</strong></FONT></P><P align=justify><FONT size=1><strong>—Qué importante lo que dijiste, joven amigo –contestó sonriente el maestro—. Debemos saber primero el verdadero valor del anillo. Vuelve a montar y vete al joyero. ¿Quién mejor que él, para saberlo? Dile que quisieras vender el anillo y pregúntale cuánto te da por él. Pero no importa lo que ofrezca, no se lo vendas. Vuelve aquí con mi anillo.</strong></FONT></P><P align=justify><FONT size=1><strong>El joven volvió a cabalgar. </strong></FONT></P><P align=justify><FONT size=1><strong>El joyero examinó el anillo a la luz del candil, lo miró con su lupa, lo pesó y luego le dijo:</strong></FONT></P><P align=justify><FONT size=1><strong>—Dile al maestro, muchacho, que si lo quiere vender ya, no puedo darle más que 58 monedas de oro por su anillo.</strong></FONT></P><P align=justify><FONT size=1><strong>¡¿58 monedas?! –exclamó el joven.</strong></FONT></P><P align=justify><FONT size=1><strong>—Sí –replicó el joyero— Yo sé que con tiempo podríamos obtener por él cerca de 70 monedas, pero no sé... Si la venta es urgente....El joven corrió emocionado a casa del maestro a contarle lo sucedido.</strong></FONT></P><P align=justify><FONT size=1><strong>—Siéntate –dijo el maestro después de escucharlo—. Tú eres como este anillo: una joya, valiosa y única. Y como tal, sólo puede evaluarte verdaderamente un experto. ¿Qué haces por la vida pretendiendo que cualquiera descubra tu verdadero valor?</strong></FONT></P><P align=justify><FONT size=1><strong>Y diciendo esto, volvió a ponerse el anillo en el dedo pequeño de su mano izquierda.</strong></FONT></P>]]>
   </description>
   <pubDate>Thu, 18 May 2006 00:06:46 +0000</pubDate>
   <guid isPermaLink="true">http://www.moyahua.com/forum/forum_posts.asp?TID=1205&amp;PID=2365&amp;title=el-verdadero-valor-del-anillo#2365</guid>
  </item> 
 </channel>
</rss>